Marcha Ciclista Extreme de Bardenas

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Nada menos que 1.500 ciclistas participaron el domingo 30 de junio de 2017 en la V Edición de la Extreme Bardenas, una de las marchas populares para bicicleta de montaña más emblemáticas y exigentes del norte peninsular. Esta cita anual se celebra en el marco de un increible lugar conocido como las Bardenas Reales, un maravilloso y original territorio ubicado en el sur de Navarra, muy similar al típico paraje desértico en todos sus sentidos. Con una extensión de 420 kilómetros cuadrados, la comarca está plagada de senderos, pistas, barrancos,... que están esperando a que los aficionados al buen ciclismo de montaña los recorran y disfruten, en un lugar en que la presencia humana es muy escasa.

Toda una Fiesta en el Desierto

Marche en bicicleta

Son las nueve de la mañana en la localidad navarra de Árguedas. Un millar y medio de ciclistas aguardan impacientes en la línea de salida a que la quinta edición de la Extreme Bardenas eche a rodar. La cita es una auténtica fiesta para los bikers del norte peninsular y, cada vez más, para participantes de lugares remotos como Cataluña, Alicante o Albacete que se han dejado seducir por la fama de la prueba. Cadenas engrasadas, botellines y mochilas rebosantes de agua, dorsales en su sitio y la ilusión desbordada por pedalear un año más por una de las zonas de España más privilegiadas para la práctica el ciclismo de montaña. 

 

Banderazo de salida y paseo por las callejuelas del núcleo urbano. Los vecinos gritan enfervorizados desde las balconadas. Más de 2.000 personas han madrugado en domingo para animar a los bikers.

Y es que todo el pueblo está presente: el carnicero, el cura, el alcalde... El tiempo acompaña: temperatura fresca y el temido sol de justicia, que tradicionalmente domina la carrera, aún no ha hecho su aparición. El paquete se mueve lento y compacto. Predomina la charleta y los emotivos encuentros entre ciclistas de todos los lugares de España.

 

Algunas Anécdotas

  1. Un joven completó la prueba vestido de Superman por una apuesta. Pasó calor y la capa se le enganchó varias veces en la rueda, pero pudo terminar.
  2. Romper un cable de freno es difícil, pero romper dos, casi imposible. A Mikel, un chico bilbaíno, le pasó en plena bajada y tuvo una espectacular caída, sin consecuencias a Dios gracias.
  3. Hubo averías mecánicas para todos los gustos: gente que entró en meta con la rueda trasera pinchada en la mano, manillares rotos por la mitad, pedales sueltos, bicicletas sin sillín...
  4. Grupos de bikers se presentaron en la prueba sin haberse inscrito previamente lo que suscitó el lógico enfado por parte de la organización. Esta situación dio lugar a la reventa de dorsales, que llegaron a alcanzar la nada desdeñable cifra de 50 euros.